El Mirón se congeló. La película seguía mostrando fragmentos de su vida: su infancia en Almería, la noche en que decidió convertirse en historiador, e imágenes de su muerte. Al final, un mensaje: Capítulo 3: La Sala 12 La Sala 12 era una habitación abandonada en la biblioteca. Javier, intranquilo, accedió usando su código de acceso como administrador. Allí encontró un dispositivo antiguo, una "cápsula de datos cinemática" , con una pantalla que proyectó una interfaz digital. Al tocarla, la máquina mostró un mensaje cifrado: "El cine es un portal. Preserva 1,000 películas clásicas y detendrás el colapso del mundo."